La crisis provocada por la sequía asociada al fenómeno de El Niño mantiene en alerta a Honduras. La directora regional del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA), Lena Savelli, advirtió que el número de hondureños expuestos a inseguridad alimentaria aguda podría aumentar hasta 1.9 millones como consecuencia del deterioro de las condiciones climáticas.
Savelli se desplazó este miércoles al sur del país para conocer directamente los efectos de la falta de lluvias sobre las comunidades rurales y los pequeños productores, particularmente en los departamentos de Choluteca y Valle.
Según la estimación expuesta por la funcionaria, antes del agravamiento de la sequía unas 1.4 millones de personas ya se encontraban en situación de inseguridad alimentaria. El impacto de El Niño podría elevar esa cifra en aproximadamente medio millón de personas.
La preocupación se concentra especialmente en las zonas rurales, donde las pérdidas agrícolas reducen los ingresos de las familias y dificultan el acceso a alimentos. En comunidades visitadas en el sur, productores reportan pérdidas en las primeras siembras y advierten que la ausencia de lluvias durante septiembre podría comprometer también los cultivos de postrera.
El panorama coincide con las advertencias internacionales del PMA. La organización informó en agosto que El Niño se está intensificando y que sus efectos sobre las precipitaciones, las temperaturas y los ciclos agrícolas podrían prolongarse hasta 2027. Sus análisis prevén que el fenómeno podría empujar a al menos 49 millones de personas adicionales a una situación de inseguridad alimentaria aguda a nivel mundial.

