Una nueva movilización ciudadana recorrió este viernes 11 de septiembre varias calles de la capital hondureña, en una jornada que retomó la simbología de las conocidas marchas de las antorchas, movimiento que tuvo fuerte presencia en el país desde 2015.
La convocatoria, difundida previamente bajo el lema “¡Tegucigalpa se moviliza!”, tenía previsto iniciar a las 4:30 de la tarde en la colonia Kennedy, frente al monumento a John F. Kennedy. Desde ese punto, los participantes comenzaron a desplazarse por distintos sectores de la ciudad portando banderas de Honduras, antorchas y pancartas, mientras otros ciudadanos acompañaban la movilización en motocicletas.
La protesta reunió a ciudadanos y organizaciones sociales que expresaron su rechazo a diferentes situaciones económicas, energéticas y de seguridad que, según los convocantes, afectan a la población hondureña. Entre los principales reclamos planteados se encuentra el aumento en el precio de los combustibles, así como cuestionamientos en torno a las reformas aplicadas al sector eléctrico y al futuro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Los organizadores también incluyeron entre sus demandas críticas relacionadas con la Ley Agroindustrial, las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), la condonación de obligaciones a grandes empresas y la situación de inseguridad y criminalidad registrada en diferentes zonas del territorio nacional. Estos puntos formaron parte de los ejes que motivaron la convocatoria de la movilización en Tegucigalpa.
Las imágenes de la jornada muestran una extensa columna de personas avanzando por una de las principales vías de la capital, acompañada por motociclistas y ciudadanos que portaban los colores de la bandera nacional. La movilización generó una importante presencia de personas en la vía pública y modificaciones temporales en la circulación vehicular mientras avanzaba el recorrido.
La convocatoria recupera la imagen de las antorchas como símbolo de protesta ciudadana, una referencia que marcó las movilizaciones hondureñas de 2015 y que ahora vuelve a utilizarse en medio de nuevos reclamos sociales y económicos. Los organizadores señalaron que la intención es mantener la participación ciudadana frente a decisiones que consideran contrarias a los intereses de la población.
En el caso particular del sector eléctrico, autoridades legislativas han rechazado los señalamientos de una eventual privatización de la ENEE. Desde el Congreso Nacional se ha sostenido que los activos estratégicos de la estatal, entre ellos las líneas de transmisión y las represas públicas, continuarán siendo propiedad del Estado, además de señalar medidas como el congelamiento temporal de las tarifas eléctricas.
La marcha de este viernes se desarrolla además en un contexto de preocupación por el costo de vida, los combustibles, la situación energética y la seguridad ciudadana, asuntos que han mantenido presencia constante en la discusión pública nacional.
Con banderas hondureñas y antorchas encendidas al caer la tarde, la movilización dejó una de las imágenes políticas y sociales más llamativas de la jornada en Tegucigalpa, mientras los participantes reiteraron sus demandas y su intención de mantener visibles sus reclamos.


