Arabia Saudita reactiva oleoducto estratégico y el petróleo cae por debajo de US$100

La reanudación parcial del oleoducto Este-Oeste mejora las perspectivas de suministro mundial y reduce la presión sobre los precios del crudo, aunque la infraestructura todavía opera por debajo de su capacidad normal.Arabia Saudita comenzó a restablecer las operaciones de su estratégico oleoducto Este-Oeste, una infraestructura clave para transportar petróleo desde los campos del este del país hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, evitando así depender completamente del estrecho de Ormuz.

El sistema había quedado fuera de servicio después de un ataque con drones ocurrido el 11 de septiembre, que dañó varias estaciones de bombeo y complicó temporalmente las exportaciones saudíes hacia Europa y Asia. Según fuentes citadas por Reuters, el oleoducto puede trasladar alrededor de 4 millones de barriles diarios en condiciones operativas normales de esta fase, mientras su capacidad máxima ronda los 7 millones de barriles por día. La reactivación, aunque todavía parcial, ayudó a aliviar los temores sobre una interrupción prolongada del suministro mundial. El crudo Brent cayó nuevamente por debajo de la barrera de los US$100 por barril, ubicándose alrededor de US$99, mientras el WTI estadounidense también retrocedió.

El movimiento también estuvo favorecido por expectativas de un posible alivio de las tensiones en Medio Oriente y por señales de que Irán podría considerar una eventual reapertura del estrecho de Ormuz bajo determinadas condiciones diplomáticas.

Sin embargo, la recuperación total del oleoducto saudí podría tomar todavía entre seis y ocho semanas, debido a los daños sufridos en varias estaciones de bombeo. Esto significa que, aunque el mercado petrolero recibió un respiro, los riesgos sobre el suministro continúan presentes.

países importadores de combustibles como Honduras, una reducción sostenida del petróleo internacional podría eventualmente aliviar presiones sobre los precios internos, aunque una caída del crudo no implica una reducción inmediata en las gasolinas y el diésel, ya que intervienen otros factores como costos de refinación, transporte, impuestos y tipo de cambio.