Gobierno de Honduras a través de sus entes de seguridad activó este lunes el plan “Escudo de Honduras”, una estrategia operativa orientada a fortalecer las capacidades de prevención, investigación, inteligencia y combate contra estructuras criminales organizadas, particularmente aquellas comprendidas en la categoría de asociaciones terroristas.
Entre los territorios priorizados se encuentran sectores del Distrito Central, San Pedro Sula, La Ceiba, Choluteca, Copán, Danlí, Olancho y Yoro, donde se reforzará la presencia de unidades especializadas de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y Policía Militar del Orden Público, en coordinación con el Ministerio Público y las autoridades judiciales.

La estrategia surge en el marco de las disposiciones adoptadas el pasado viernes por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad y de las reformas al Código Penal relacionadas con el combate a las asociaciones terroristas, incluyendo las estructuras criminales conocidas como maras y pandillas.
El plan cuenta con la articulación entre la Agencia Nacional Contra el Crimen, Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Policía Militar del Orden Público y Ministerio Público permitió la captura de 18 integrantes de maras, pandillas y otras estructuras criminales, quienes serán puestos a disposición de las autoridades competentes para el correspondiente proceso judicial.
El plan “Escudo de Honduras” contempla tres fases operativas: intervención territorial, control territorial y estabilización territorial, dirigidas a sectores previamente identificados mediante labores de investigación e inteligencia.

Durante la fase de intervención se desarrollarán operaciones focalizadas, vigilancia, patrullajes preventivos y operativos, puestos de control, ejecución de órdenes judiciales y acciones de investigación orientadas a afectar las capacidades logísticas y operativas de las estructuras criminales.
Entre los territorios priorizados se encuentran sectores del Distrito Central, San Pedro Sula, La Ceiba, Choluteca, Copán, Danlí, Olancho y Yoro, donde se reforzará la presencia de unidades especializadas de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y Policía Militar del Orden Público, en coordinación con el Ministerio Público y las autoridades judiciales.
La segunda fase estará enfocada en el control territorial, mediante presencia operativa sostenida y acciones dirigidas a impedir la reorganización, movilidad y expansión de las estructuras criminales en los sectores intervenidos.
Posteriormente, la fase de estabilización territorial buscará consolidar los resultados alcanzados mediante presencia policial permanente, prevención del delito, recuperación de espacios públicos y fortalecimiento del modelo de Policía Comunitaria, con el objetivo de evitar que los territorios recuperados vuelvan a quedar bajo influencia de organizaciones delictivas.
Con la activación del plan de Seguridad “Escudo de Honduras”, las instituciones de seguridad y justicia articulan sus capacidades operativas, investigativas y territoriales para enfrentar de manera focalizada a las estructuras criminales, debilitar sus capacidades de acción, recuperar espacios afectados por la delincuencia y fortalecer las condiciones de seguridad y convivencia para la población.


