La violencia contra la niñez continúa siendo uno de los principales desafíos de seguridad y justicia en Honduras, pese a las reducciones registradas en algunos indicadores de criminalidad, advirtió Nelson Castañeda, director de Seguridad y Justicia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
Castañeda señaló que uno de los aspectos más preocupantes es la persistencia de la impunidad en diferentes fenómenos criminales y, particularmente, la vulnerabilidad de niños, niñas y adolescentes frente al abuso sexual, el reclutamiento por estructuras criminales y los homicidios.
Citó datos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en los cuales Medicina Forense realiza diariamente alrededor de cinco evaluaciones médico-legales relacionadas con delitos sexuales contra menores. La mayoría de las víctimas serían niñas.
“Cifras oscuras”
Asimismo, alertó sobre la denominada “cifra oscura” de estos delitos, debido a que muchas víctimas no denuncian ni cuentan lo ocurrido.
Explicó, aproximadamente dos de cada tres mujeres que sufrieron violencia sexual durante su niñez nunca lo revelaron a otra persona, debido, entre otros factores, a la falta de educación y sensibilización dentro de las familias y a la percepción de que no existe una respuesta estatal eficiente.
A partir de las estimaciones derivadas de los datos disponibles, Castañeda sostuvo que Honduras podría estar enfrentando alrededor de 1,208 casos de abuso sexual infantil al año, equivalentes a aproximadamente 57 casos diarios, una situación que calificó como una emergencia que debe ser atendida de manera integral.
“Los niños y niñas siguen sufriendo a diario y las instituciones no están respondiendo”, cuestionó el director de Seguridad y Justicia de la ASJ, al señalar que algunas entidades estatales continúan concentradas en procesos administrativos, como contratación o despido de personal, en lugar de priorizar los problemas más graves que enfrenta el país.

